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Referencia 33046

FLAMENCOLOGÍA. TOROS, CANTE Y BAILE. 1ª edición, rara. Prólogo de José María Pemán

Por GONZÁLEZ CLIMENT, Anselmo

Materia:  - Sudamérica - Argentina - Ensayo - Música - Partituras - Danza - Tauromaquia - Flamenco -

Editorial:  Edición de autor

Edición:   Primera, rara

Fecha de publicación: 1955

precioPrecio 80 €



Detalles:   Madrid. E. Sánchez Leal. Edición de autor. 1955. 4º menor, 404pp-1h blanca. Tela reciente, tejuelo, cinta punto de lectura, conserva cubiertas del editor a la rústica. Muy buen ejemplar en primera edición. Rara. Anselmo González Climent, personalidad fundamental en la bibliografía flamenca de los años cincuenta y sesenta. Hijo de gaditanos, nació en Buenos Aires en 1927, pero criado en San Roque, Cádiz y murió en Mar del Plata (República Argentina) en 1988. Ensayista fundamental de la mitad del siglo XX en España, mantuvo con Córdoba la más estrecha relación de cuantas estableció en este España. Según el investigador cordobés Agustín Gómez, «él estableció las bases del Concurso Nacional de Flamenco». Lo hizo de manera inconsciente. Un año antes de que Fosforito se consagrase al alzarse con el primer premio del certamen, en 1955. González-Climent publicó «Flamencología», obra clave en su trayectoria y para el arte jondo. El poeta cordobés Ricardo Molina leyó aquel ensayo que diseccionaba las estructuras básicas del flamenco y entabló contacto con él por carta. De aquella relación nació el Concurso. "Este libro fue el flechazo que recibió Ricardo Molina para hacerse flamenco y acercarse a este arte, no desde la visión poética, sino desde la científica, ya que esta obra es el lecho, el marco y toda la parafernalia en la que pudiéramos insertar el flamenco. Y no sólo el flamenco, pues también habla de toros con una originalidad y profundidad que creo que los taurinos no conocen", dice Gómez e insiste en que "la línea del Concurso se creó con Flamencología", aunque la relación entre González-Climent y Molina apenas duró un lustro. Sus diferencias en cuanto a la hegemonía de la escuela mairenista fueron determinantes para la separación. "Fue en el tercer Concurso cuando se bifurcaron -recuerda Agustín Gómez-. Ricardo Molina tendía más hacia los Alcores mientras que González-Climent se decantaba por la escuela gaditana". De hecho, gran repercusión tuvo una frase del argentino que dilapidó cualquier posible reconciliación con el líder del grupo Cántico: "Antonio Mairena, nieve en Sevilla". La sentencia le costó el prestigio al ensayista, cuyo "único y último asidero en España fue José Blas Vega". Pero más allá de estas disputas estéticas, más de 50 años después "Flamencología" sigue siendo una obra de referencia para cualquiera que se acerque al flamenco. Sin embargo, en más de medio siglo sólo se han producido tres reediciones. Seguimos en palabras de Gómez, "se ha producido una gran injusticia con este escritor, la razón es evidente: ser antimairenista en pleno mairenismo, pero no hay que olvidar que José María Pemán, que hizo el prólogo de la primera edición, escribió lo siguiente: "He aquí un libro para el cual, si su autor no me hubiera pedido tan amablemente un prólogo, creo que yo hubiera solicitado e intrigado hasta conseguir el honor de escribirlo". No en vano, además del análisis que González-Climent realiza de la actualidad taurina de su tiempo, a la que dedica la primera parte de la obra, en lo relativo al flamenco, el autor se plantea por primera vez las diferencias entre "copla y el jipío" y realiza el primer acercamiento antropológico a este arte para analizar "la juerga", "los cabales" o "la guasa". Además, González-Climent fue pionero con este libro en el abordaje del estudio de la "Ópera flamenca", a la que denominó "Zarzuela flamenca".